Una comercialización ordenada comienza antes de las fotos y de la publicación. Contar con la documentación adecuada permite identificar a los titulares, describir correctamente el inmueble y anticipar situaciones que podrían demorar una operación.
Como punto de partida, conviene revisar el título o escritura, los datos catastrales y las cuentas tributarias y de servicios. En propiedades sometidas al régimen de propiedad horizontal también es importante verificar el reglamento, la designación de la unidad y, cuando corresponda, de cocheras o bauleras.
Esta revisión inicial no reemplaza el estudio de títulos ni el asesoramiento profesional de escribanos y abogados. Su valor está en mejorar la calidad de la información, reducir imprevistos y brindar una experiencia más transparente a todas las partes.
